viernes, 18 de abril de 2014

Viernes Santo: Reflexión



“REY  DE  LOS CIELOS”

Y  te contemplo allí…
colgado de una Cruz,
absolutamente “desnudo”,
despojado de todo…

La “crudeza” de tu total
desnudez y tu despojo,
me estremecen  el corazón
y me conmueven las entrañas…
¿Cómo puede ser esto?
¡Tú, el Rey de los Cielos!
El Soberano…
El Autor del universo…
El Dueño de todo lo creado…

Tus ojos se cruzaron con los míos…
Y entonces, desde tu Cruz me hablaste.
Conmovida hasta las lágrimas,
escuché de tus propios labios
una Verdad que me aguardaba desde siglos,
que sonaba a mis oídos como un canto,
y me sumergía en el fuego infinito de tu Amor:

 “Mírame aquí… desnudo…
Por ganarte a ti, Yo TODO lo vendí,
tú eres aquella perla preciosa
que con mi Sangre he comprado…”

“Porque eres preciosa a mis ojos,
eres de gran valor para Mí  y
Yo te Amo…”
  Judith María 


Eres precioso a mis ojos, eres de gran valor para Mí  y Yo te Amo (Isaías 43:4)


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